Enclaustrada entre dos acantilados, se encuentra la Playa de Mataleñas, la cual por su apariencia y tamaño parece más bien una cala, ya que cuenta con tan solo 150 metros de longitud, y con una protección del viento por su ubicación entre dos acantilados que hacen que se convierte en un auténtico lugar paradisiaco. Sin lugar a dudas se trata de uno de los lugares que tenemos que visitar en Santander si o si. Eso sí, dado su tamaño tendremos que acudir temprano si queremos encontrar un hueco para disfrutar de un día de playa en ella.
Webcam de la Playa de Mataleñas en Santander
Índice